ORIGENES DEL COACHING
La palabra coach, de origen húngaro, hacía referencia a un vehiculo tirado por animales para el transporte de personas. Hoy, el coaching transporta a las personas de un lugar a otro, de donde están hoy a donde les gustaría ir, siendo el coach simplemente un faciltador de este viaje, un acompañante de lujo en ese provechoso camino, pero nunca el responsable de las decisiones que se van tomando.
Su aparición como disciplina tuvo lugar hace dos décadas en EE.UU. en el terreno deportivo. Después se introdujo en el mundo empresarial, interesando rápidamente a todas las profesiones que comparten un proceso de crecimiento personal o a cualquiera que aspira a vivir mejor sin necesidad de asistir a terapia.
La Filosofía del coaching está basada en la teoría de Sócrates, plasmada en los dialogos de Platón, que afirma la capacidad o potencial del ser humano para buscar y descubrir las respuestas por sí mismo.
De esto trata el coaching; de acompañar al cliente en este proceso de aprendizaje mediante aquellas preguntas e intervenciones que le ayuden a encontrar las mejores respuestas y conseguir los objetivos que se propone.
Afirma Leonardo Ravier (Arte y ciencia del coaching: su historia, filosofia y esencia. Ed. Dunken) que "el conocimiento no está en el coach sino en sus coachees (clientes)". Esta idea es fundamental para reconocer el buen coaching y diferenciarlo de otras profesiones como la consultoría, el asesoramiento, la formación o la psicologia.
